en la web en la Biblia
 
           
ANGLO-SAJONES, CONVERSIÓN DE LOS
Guardar como Pdf Guardar como Pdf
Imprimir Imprimir
Enviar este enlace por e-mail a un amigo Enviar este enlace por e-mail a un amigo
Ver más Enciclopedia Ver más Enciclopedia
 

Los anglos, sajones y pueblos relacionados, que para finales del siglo sexto se habían establecido en el este de Bretaña y en gran parte del sur, habían sido en sus hogares continentales adoradores de Woden, a quien consideraban su ancestro. Desposeyeron en Inglaterra a un pueblo completamente cristianizado, pero no adoptaron su religión. La primera iglesia cristiana entre ellos era franca en origen y se estableció en Kent, cuyo rey, Etelberto (c. 560-616), se casó con una princesa cristiana, Bertha, hija de Chariberto, rey de París. A ella se le otorgó plena libertad de religión en su nuevo hogar, trayendo consigo a Inglaterra un capellán cristiano, de nombre Liudardo. Una arruinada iglesia cerca de Canterbury, procedente de tiempos romanos (la de San Martín, a 1 kilómetro hacia el este de la actual catedral), se reparó para su uso.

Introducción del cristianismo en Britania

Gregorio Magno envía una misión a Kent.
Sin embargo, la auténtica conversión de los anglosajones la comenzó propiamente Gregorio Magno (590-604). Según el relato (Beda, Hist. eccl., ii. 1), mientras Gregorio todavía era un diácono, bien en 578 o 585, vio un día en el mercado de esclavos en Roma a ciertos muchachos, cuya elegante complexión, rostros radiantes y cabello rubio excitaron su admiración. Preguntando sobre ellos se le dijo que eran anglos, por lo que exclamó: "No es extraño, pues tienen rostro de ángeles." Informado que eran paganos y de Deira, afirmó: "De la ira han de ser salvados y llevados a la misericordia de Cristo. ¿Quién es su rey?" "Ælle", fue la respuesta, a lo que concluyó: "¡Aleluya! Las alabanzas de Dios debe proclamarse en esos lugares." Presentándose él mismo al papa, Gregorio solicitó que le fuera permitido ir en persona como misionero a la tierra de los cautivos, pero los romanos no le permitieron en ese momento dejar su ciudad. Cuando él mismo llegó ser papa, Gregorio recordó a los hermosos cautivos. Intentó hallar muchachos ingleses a quien él pudiera instruir en Roma y enviarlos a su pueblo y en 596 envió una misión de monjes a Inglaterra bajo la dirección de Agustín. Cuando Agustín murió (604 o 605) Kent se había convertido y el evangelio había logrado entrar en Essex. Justo y Melito eran obispos en Rochester (para Kent occidental) y Londres (para los sajones orientales), respectivamente. Con el consentimiento de su consejero, Etelberto promulgó leyes reconociendo a la Iglesia como institución y las obligaciones cristianas. Tras su muerte (616) se produjo una reacción pagana que durante un tiempo frenó los avances desde Canterbury.

Misioneros cristianos se presentan ante un jefe anglo
Agustín de Canterbury ante Etelberto
Northumbria y Wessex.
Al igual que en Kent, también en Norhumbria el camino para la introducción del cristianismo fue preparado por el matrimonio (625) del rey, Edwin, con una princesa cristiana, Etelburga, hija de Etelberto de Kent. La acompañó al norte Paulino, quien sería el primer obispo de York y quien convirtió al rey Edwin y a muchos de su pueblo. La obra se vio interrumpida y muchos de sus resultados destruidos en 633, cuando Penda, rey de Mercia, un campeón pagano, en alianza con los britones de Gales, derrotó y mató a Edwin. Se reanudó en 635 por Aidan apoyado por el rey Oswald, terminándola sus sucesores. Al mismo tiempo los sajones occidentales fueron ganados para el cristianismo por Birino. Sin embargo, la iglesia de Aidan y Oswald no tuvo relación con Canterbury ni con Roma, sino que formó parte de la antigua iglesia británica o celta y continuó así hasta el sínodo de Whitby en 664.

Mercia y Essex.
El matrimonio entre Peada, hijo de Penda y vicerrey de los anglos medios, con una princesa de Northumbria, hija de Oswy, desembocó en su conversión. Fue bautizado por Finan, sucesor de Aidan en Lindisfarne, en 653. Finan también bautizó (probablemente en el mismo tiempo) a Sigberto, rey de Essex, que había caído en el paganismo tras el tiempo de Agustín. A la conversión de Peada siguió la de su pueblo. Cuatro sacerdotes de la iglesia de Northumbria, Cedd, Adda, Betti y Diuma, se establecieron en su reino y ni siquiera Penda impidió su predicación. Penda, el último gobernante pagano poderoso, cayó muerto en batalla con Oswy de Northumbria en 655, siendo el resultado la cristianización completa de Mercia. Diuma fue consagrado obispo de Mercia por Finan, probablemente en 656. Su sede estaba en Lichfield. Unos 10 años más tarde el tercer sucesor de Diuma, Jaruman, apoyado por Wulfhere, rey de Mercia, y el hijo de Penda, completó la conversión de Essex, una parte de cuyo pueblo había caído por segunda vez en el paganismo.

Anglia oriental.
El cristianismo fue introducido en Anglia oriental desde Kent, pero el único resultado fue que el rey, Redwald, levantó altares cristianos y paganos juntamente. Un oscuro relato relacionado con la conversión de Edwin de Northumbria (Beda, Hist. eccl., ii. 12) ha guiado a la conjetura de que Paulino pudo haber sido enviado en una misión a Anglia oriental antes de 616. Eorpwald, hijo de Redwald, se hizo cristiano por la influencia de Edwin en 627 o 628, pero en el mismo año fue asesinado por un pagano. Tras tres años su hermano, Sigberto, que había aceptado el cristianismo en la Galia, ascendió al trono y con la ayuda de Félix, que fue obispo de Dunwich en 631, evangelizó el país.

Sussex.
Sussex recibió el evangelio por los esfuerzos de Wilfrid de York entre 681 y 686, aunque su rey, Etelwalh, había sido bautizado anteriormente en Mercia y había hecho algunos esfuerzos infructuosos para introducir el evangelio. Su primer obispo fue Eadbert (709).

La Iglesia anglosajona.
La Iglesia anglosajona, como todas las iglesias de principios de la Edad Media, tuvo muchos aspectos de carácter nacional. Los deseos de los reyes determinaban la elección de los obispos y en muchos casos los nombraban directamente. Los príncipes y gobernantes tomaban parte en los sínodos y los obispos asistían a los consejos de los gobernantes. Los reyes promulgaban órdenes eclesiásticas. La lengua anglosajona se usaba en el servicio divino y la fórmula bautismal también era anglosajona. El Antiguo y el Nuevo Testamento se leían en anglo-sajón, traduciéndose antiguas homilías a esa lengua. Las diócesis se formaron según divisiones políticas y se llamaron según el nombre de los pueblos más que de las ciudades.

© No se permite la reproducción o copia de este material sin la autorización expresa del autor. Es propiedad de Iglesia Evangélica Pueblo Nuevo
Iglesia Evangélica Pueblo Nuevo c/ Villacarlos, 14 28032 - Madrid
info@iglesiapueblonuevo.es - Horario de culto: Domingo 11 horas
Inscrita en el Ministerio de Justicia con el número 015638