en la web en la Biblia
 
           
PEDRO DE BRUYS
Guardar como Pdf Guardar como Pdf
Imprimir Imprimir
Enviar este enlace por e-mail a un amigo Enviar este enlace por e-mail a un amigo
Ver más Biografías Ver más Biografías
 

Pedro de Bruys fue dirigente de un movimiento de oposición radical al eclesiasticismo de la Iglesia en el siglo XII (1104-1125). El conocimiento que tenemos procede de su adversario Pedro el Venerable de Cluny (Adversus Petrobusianos hæreticos, MPL, clxxxix. 719-850) y de una corta nota en la Introductio ad theologiam de Abelardo (MPL, clxxviii, 1056). El primer escrito tiene como objeto contradecir las herejías más peligrosas del tiempo y fortalecer al fiel, siendo el conocimiento que proporciona incidental a ese objetivo. De la primera parte de la vida de Pedro de Bruys nada se sabe, sólo que durante veinte años diseminó su doctrina y que por quemar la cruz enfureció a la gente y fue quemado en St. Gilles. Parece que tras la muerte de Pedro, sus doctrinas fueron modificadas y difundidas por Enrique de Lausana.

Para conocer las enseñanzas específicas de Pedro de Bruys hay que depender de Pedro el Venerable, estando entre las mismas la oposición al bautismo de niños, el bautismo de creyentes, negación de la santidad de los edificios eclesiásticos, actitud iconoclasta hacia las cruces, rechazo de la misa como idolátrica, con posible desprecio de la eucaristía a causa de sus asociaciones idolátricas ('Que la iglesia no tiene el cuerpo de Cristo en el sacramento del altar y que lo que los sacerdotes hacen al respecto es totalmente vano y destituido de verdadera eficacia, ya que Cristo dio su cuerpo no por los cristianos de todos los tiempos, sino por sus discípulos en aquel momento'), rechazo de las oraciones por los muertos a causa de los sufrimientos del purgatorio, rechazo de los cánticos eclesiásticos, predilección por las palabras de los evangelios y especialmente las de Cristo, sin rechazar las epístolas y el Antiguo Testamento. Los esfuerzos de Döllinger para identificar a los petrobusianos y los enricianos con los cátaros (Papers of the American Society of Church History, iv. 183-189, Nueva York, 1892) han sido inútiles. Ni Pedro el Venerable ni Bernardo de Clairvaux les acusan de dualismo, ni de la abstinencia maniquea de carne animal; los cátaros rechazaron el matrimonio, mientras que Pedro y Enrique fueron acusados de obligar a monjes y a otros que vivían indecentemente a casarse, recolectando ofrendas para la dote. Los petrobusianos y enricianos parece que fueron absorbidos por los más extendidos y mejor organizados valdenses, a quien pudieron haber impartido el espíritu más radical del evangelio.

© No se permite la reproducción o copia de este material sin la autorización expresa del autor. Es propiedad de Iglesia Evangélica Pueblo Nuevo
Iglesia Evangélica Pueblo Nuevo c/ Villacarlos, 14 28032 - Madrid
info@iglesiapueblonuevo.es - Horario de culto: Domingo 11 horas
Inscrita en el Ministerio de Justicia con el número 015638