Johann Brenz nació en Weil el 24 de junio de 1499 y murió en Stuttgart el 11 de septiembre de 1570.
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| Johann Brenz |
Temprana defensa de la Reforma.
Recibió su educación en Heidelberg, donde, poco después de ser magister y rector de la Realistenbursa en 1518, dio clases filológicas y filosóficas. También enseñó sobre el evangelio de Mateo, aunque se le prohibió a causa de su popularidad y su novedosa exégesis, especialmente al haber sido ya ganado para el lado de Lutero, no sólo por sus Noventa y Cinco Tesis, sino aún más por el conocimiento personal que tuvo de él en la disputa en Heidelberg en abril de 1518. En 1522 Brenz fue amenazado con un juicio por herejía, pero escapó por una invitación al pastorado en Hall. En la primavera de 1524 recibió un fuerte aliado en su actividad como reformador en la persona de Johann Isenmann, quien fue pastor de la parroquia en Hall. La fiesta del Corpus Christi fue la primera en ser desechada y en 1524 el monasterio de los frailes descalzos fue transformado en escuela. En la Guerra del Campesinado, por otro lado, Brenz reprobó el abuso de la libertad evangélica por los campesinos, solicitando misericordia para los vencidos y avisando a los magistrados de sus deberes. En Navidad la Cena fue administrada en ambas especies y en Pascua del año siguiente se elaboraron las primeras regulaciones para la Iglesia y la escuela. Brenz mismo preparó en 1528 un catecismo mayor y menor para los jóvenes, caracterizados ambos por la sencillez, calidez y espíritu candoroso.
Actividad en favor del nuevo movimiento.
Sin embargo, obtuvo su primer amplio reconocimiento cuando publicó su Syngramma Suevicum el 21 de octubre de 1525, atacando a Ecolampadio y encontrando la explicación del poder creativo de la palabra de Cristo en la teoría de que el cuerpo y sangre de Cristo están verdaderamente presentes en el sacramento. A partir de entonces Brenz tomó parte en todas las conferencias importantes sobre la situación religiosa. En octubre de 1529 asistió el coloquio de Marburgo y al año siguiente, a solicitud del margrave Jorge de Brandenburgo, estuvo presente en la dieta en Augsburgo, donde secundó a Melanchthon en sus esfuerzos para llegar a un acuerdo con los seguidores de la antigua fe, pero rechazó toda asociación con los seguidores de Zwinglio. En 1532 colaboró en las regulaciones eclesiásticas de Brandenburgo y Nuremberg, ampliando la Reforma en el margravato de Brandenburgo-Ansbach, Dinkelsbühl y Heilbronn, mientras que tres años más tarde el duque Ulrich de Württemberg le llamó como consejero para el establecimiento de regulaciones para la Iglesia, las visitaciones y el matrimonio. En febrero de 1537 fue a Esmalcalda y dos meses más tarde acometió la difícil pero fructífera tarea de reformar la universidad de Tubinga. Igualmente asistió a la conferencia sobre el uso de imágenes celebrada en Urach en septiembre de 1537, donde impulsó su abolición. Brenz regresó a Hall en abril del año siguiente; en junio de 1540 asistió a la conferencia en Hagenau, estando en Worms en la última parte del mismo año y en enero de 1546 fue a Regensburgo, donde se vio obligado a tratar con Cochlæus, aunque, como él había previsto, no tuvo éxito. Se dedicó con gran celo a sus deberes pastorales y junto a sus sermones preparó una valiosa serie de exposiciones de escritos bíblicos.
Oposición del emperador.
Una vez que los últimos restos de las antiguas regulaciones de la iglesia en Hall habían sido abolidos, sus nuevas normas aparecieron en 1543. Declinó invitaciones a Leipzig en 1542, a Tubinga en 1543 y Estrasburgo en 1548, en favor de su posición en Hall. Brenz se había opuesto a la adherencia de Hall y del margrave a la Liga de Esmalcalda, ya que estimaba la resistencia a las autoridades temporales inadmisible. Sin embargo, gradualmente sus ideas cambiaron, por la actitud hostil del emperador. En 1538 Hall entró en la Liga y tras su derrota Carlos V llegó a la ciudad (16 diciembre de 1546) y se hizo con papeles, cartas y sermones de Brenz, quien, a pesar del frío, se vio obligado a huir, aunque regresó el 4 de enero de 1547. El nuevo Interim del emperador, al que Brenz llamó interitus ("ruina"), le impulsó a la acción, oponiéndose profundamente a su adopción. El canciller imperial, Granvela, exigió su sometimiento y Brenz, avisado por una nota, "¡Huye, Brenz, rápidamente, más rápidamente, muy rápidamente!" escapó la tarde de su 49 cumpleaños, el 24 de junio de 1548. Fue al duque Ulrich, quien le escondió en el castillo de Hohenwittlingen cerca de Urach, donde, bajo el seudónimo de Joannes Witlingius, preparó una exposición de los Salmos 93 y 130. Ya que el emperador le buscaba por todas partes, Ulrich le envió camino de Estrasburgo a Basilea, donde fue bondadosamente recibido y encontró tiempo para escribir una exposición de la profecía de Isaías. El duque Christopher lo llamó a Mömpelgard, donde, en enero de 1549, se le notificó la muerte de su esposa. La condición de sus hijos le indujo a ir a Suabia, pero la persecución del emperador le ponía en gran peligro y el duque le dio protección en el castillo de Hornberg cerca de Gutach. Allí pasó 18 meses bajo el nombre de Huldrich Engster (Encaustius), siempre activo por el bienestar de la Iglesia, tanto por su consejo al duque como por sus trabajos teológicos. Declinó invitaciones a Magdeburgo, Königsberg e Inglaterra. En agosto de 1549 se aventuró a ir a Urach, donde su amigo Isenmann era ahora ministro, para recibir consejo del duque, de sus consejeros y Matthæus Alber, respecto a la restauración del culto evangélico. En el otoño de 1550 e casó con su segunda esposa Catherine, la hija menor de Isenmann.
Actividad, 1550-53.
Tras la muerte de Ulrich, se le pidió que preparara la confessio Wirtembergica para el concilio de Trento, yendo junto con otros tres teólogos de Wittenberg y Johann Marbach de Estrasburgo a Trento en marzo de 1552, para defender su credo. Grande fue la sorpresa de los padres del concilio, pero rechazaron ser instruidos por quienes debían obedecerlos. El Interim fue abolido. Brenz que había vivido en Stuttgart, Tubinga, Ehningen y Sindelfingen como consejero del duque, fue hecho preboste de la catedral de Stuttgart el 24 de septiembre de 1554 y designado consejero ducal vitalicio. Ahora era la mano derecha del duque en la reorganización de los asuntos eclesiásticos educativos en Württemberg. El gran orden eclesiástico de 1553-59, que contenía también la confessio Wirtembergica, a pesar de su dogmatismo, se distingue por su claridad, afabilidad y consideración. De manera semejante, su Catechismus pia et utile explicatione illustratus (Frankfort, 1551) fue una rica fuente de instrucción para muchas generaciones y países. La proposición hecha por Kaspar Leyser y Jakob Andreä, en 1554 para introducir una forma de disciplina según un modelo calvinista fue rechazada por Brenz, ya que él sostenía que el ministro debe estar a cargo de la predicación, la exhortación al arrepentimiento y la disuasión de la Cena, mientras que la excomunión pertenece a toda la Iglesia. A instancias del duque, Brenz se trasladó en 1553 a Neuburg, para arreglar los asuntos de la Iglesia del Palatinado.
Controversias.
La controversia de Osiander sobre la doctrina de la justificación en 1551 y los años siguientes, que causó un cisma escandaloso en Prusia, fue causa de muchos sinsabores y difamación para Brenz, quien no vio en esta controversia nada más que una guerra de palabras. En 1554-55 la cuestión de la paz religiosa de Augsburgo ocupó su mente; en 1556 la conferencia con Johannes a Lasco, en 1557 la conferencia en Frankenthal con los anabaptistas y el coloquio de Worms; en 1558 el edicto contra Schwenckfeld y los anabaptistas y el Receso de Francfort; en 1559 el plan para un sínodo de los que estaban relacionados con la Confesión de Augsburgo y el sínodo de Stuttgart, para proteger la doctrina de Brenz de la Cena contra las tendencias calvinistas; en 1563 y 1569 la batalla contra el calvinismo en el Palatinado (Coloquio de Maulbronn) y las controversias cripto-calvinistas. El ataque del dominico Pedro de Soto sobre la confesión de Württemberg en su Assertio fidei (Colonia, 1562) guió a Brenz a replicar con su Apologia confessionis (Frankfort, 1555). En 1558 se involucró en una controversia con el obispo Hosius de Ermland. El desarrollo de la Reforma en el Palatinado le llevó a una vehemente renovación de su negociación con Bullinger, con quien se vio forzado a una relación estrecha por el Interim. La cuestión concernía a la doctrina de la Cena y también envolvía un peculiar desarrollo de la cristología, al que se oponían los teólogos luteranos fuera de Württemberg, ya que Brenz llevó a sus conclusiones lógicas el concepto de "unión personal", favoreciendo de esta forma una omnipresencia absoluta (ubicuidad) del cuerpo de Cristo, que no comenzó con la ascensión sino con la encarnación.
Últimos años.
Brenz tomó un vivido interés en los protestantes franceses y valdenses. Pero todos los esfuerzos en favor de los primeros, el viaje de los teólogos de Württemberg a París para avisar al rey Antonio de Navarra en 1561, la reunión del duque y Brenz con el cardenal Guisa de Lorena en Zabern y la correspondencia y el envío de escritos, acabaron en decepción. Los protestantes de Baviera, que habían sufrido bajo Alberto, también tuvieron su total simpatía. A los ciudadanos de Estrasburgo les expresó sus dudas en cuanto a la conveniencia de seguir la procesión con la custodia y les aconsejó no asistir a misa. También estuvo profundamente interesado en los protestantes de Austria, para los cuales fueron impresos los primeros libros eslavos en Urach. Su última actividad reformadora fue la correspondencia con el duque William Jülich y con Julius de Brunswick-Wolfenbüttel (1568–69). Además continuó su exposición de los Salmos y otros libros bíblicos, que había comenzado en Stuttgart. En 1569 se quedó paralítico y su fuerza quebrantada. Fue enterrado bajo el púlpito de la catedral, pero los jesuitas demolieron su tumba.
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