Bonifacio fue el apóstol de los germanos. Nació en Crediton, Devonshire, entre los años 675 y 683 y murió mártir en las orillas del Borne cerca de Dokkum, en Frisia, el 5 de junio del año 755.
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Bonifacio bautizando convertidos y muriendo martirizado; detalle de un manuscrito de la abadía de Fulda, siglos X-XI |
Era de una distinguida familia de Wessex y su nombre original era Winfrid o Wynfrith. Comenzó sus estudios en el monasterio de Adescancastre (¿Exeter?) y continuó en Nutshalling o Nursling, cerca de Winchester. Aquí se ganó distinción por su entendimiento y sabiduría práctica, consiguiendo a temprana edad ser nombrado maestro de la escuela monástica.
Obra misionera.
Despreciando un brillante futuro, Bonifacio se entregó desde el año 717 a la obra misionera en el continente. Tras un breve esfuerzo en Frisia, el campo de trabajo de su compatriota Willibrord, fue a Roma, recibiendo una comisión del papa Gregorio II como misionero a Alemania central. Comenzó su labor en Turingia y Hessia, las tierras más orientales de los francos, donde encontró no solo paganos sino cristianos y sacerdotes que nada sabían, ni querían saber, del orden y la disciplina de Roma. Eran probablemente convertidos y discípulos de monjes británicos, irlandeses y escoceses, que habían estado trabajando entre las tribus desde el Rin hasta Saale y al sur hacia los Alpes. Durante dos o tres años la actividad de Bonifacio se centró en Frisia, pero luego regresó a los francos y con la ayuda de los propietarios de tierras, fundó un asentamiento central en Amöneburg sobre el Ohm en Hessia. Su éxito fue grande, por lo que fue llamado a Roma por Gregorio II. Allí fue consagrado obispo y juró fidelidad a los cánones de la Iglesia de Roma, siendo avisado de estar en guardia contra sacerdotes heréticos y obispos anti-romanos. Hacia el año 724 volvió a Alemania, con cartas de recomendación para el domus major, Carlos Martel, clero, jefes y pueblo. Carlos Martel le otorgó su protección y tras confirmar a los convertidos recientes en Hessia y derribar la encina sagrada de Thor cerca de Geismar, se trasladó hacia el este a Turingia, estableciendo su primer monasterio en Ohrdruf. Fundó muchas iglesias, convirtió a los paganos, expulsó a los sacerdotes anti-romanos y en diez años había ganado una nueva provincia para la Iglesia y el papa.
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| Mapa de las misiones irlandesas, anglosajonas y latinas en la Edad Media |
Organización.
Promovido a la dignidad de arzobispo, Bonifacio organizó su iglesia fundando las sedes de Würzburgo, Buraburg, y Erfurt, construyendo monasterios y conventos de monjas, que fueron llenados con monjes y monjas de Inglaterra y dotados y mejorados con la ayuda de dinero inglés. Su atención se fijó en Baviera, donde la influencia anti-romana era fuerte, y en los vecinos alemanni. Pero con la autorización de Gregorio III, Bonifacio puso en unos años a los titulares de las sedes de Regensburgo, Passau, Salzburgo y Freising en simpatía con Roma en , sustituyendo la regla de Columba por la benedictina en los monasterios. A la muerte de Carlos Martel (741) sus hijos Carlomán y Pipino, que habían sido criados bajo influencia monástica, le sucedieron en el poder. En el año 742 Carlomán solicitó un legado papal que regulara los asuntos de la iglesia entre los francos orientales. Bajo la influyente guía de Bonifacio se convocaron dos sínodos, adoptándose medidas sobre disciplina monástica y escolástica, restauración de propiedades eclesiásticas que se habían perdido, introducción de leyes de matrimonio, celibato en el clero, expulsión de los antiguos obispos y sacerdotes británicos itinerantes, extirpación de los restos de paganismo, establecimiento del orden jerárquico y medidas semejantes. Hubo algo de oposición de los nobles, de ciertos obispos y del pueblo, que estaba apegado a sus viejas costumbres, pero en la corte y en el sínodo los adversarios de las 'reformas de la Iglesia' fueron derrotados.
Arzobispo.
En el año 744 Pipino siguió el ejemplo de su hermano. Se celebró un sínodo en Soissons, teniendo Bonifacio libertad de decisión, pese a la oposición del clero franco. Durante un tiempo, no obstante, no pudo separar al pueblo de sus antiguos sacerdotes y obispos, tales como Adalberto y Clemente. Un sínodo general franco en el año 745 publicó un nuevo programa para ambas divisiones del país y prometió a Bonifacio la sede imperial de Colonia. En el año 747 los obispos francos con Bonifacio a la cabeza firmaron un documento de sumisión en el que reconocían los derechos, leyes y poder papal, prometiendo plena obediencia y fidelidad. Por esta acción, se selló el vínculo entre el imperio franco y Roma. El 'Príncipe de los apóstoles' sería cabeza y señor en los países al norte de los Alpes. El papa Zacarías tenía muchas razones para estar agradecido a su legado. En lugar de Colonia, Bonifacio recibió Mainz como su sede. Aquí estaría cerca de su antiguo campo de misión en Hessia y Turingia y desde Mainz podría dirigir la construcción de su fundación favorita: la abadía de Fulda. Los asuntos mundanos le ocupaban poco tiempo ahora. Tras la muerte de Willibrord quiso continuar la misión frisia. En el año 754 pasó algún tiempo en Frisia. Al año siguiente regresó al Rin, estableciendo su actividad en el pequeño río Borne, esperando que los nuevos bautizados fueran confirmados. Pero el lugar fue atacado por una banda de paganos y Bonifacio y toda su gente fueron masacrados. Está enterrado en Fulda. Un sínodo inglés le proclamó patrón de la Iglesia inglesa poco después de su muerte, junto a Gregorio Magno y Agustín de Canterbury. Pío IX en 1875 ordenó invocar su intercesión por los problemas surgidos entre Alemania e Inglaterra. Muchas iglesias en Alemania llevan su nombre. Hay un cierto número de escritos atribuidos a él, de los cuales los tenidos por genuinos son cartas, una colección de estatutos eclesiásticos, un poema latino llamado Ænigmata de virtutibus y varios poemas cortos.
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