en la web en la Biblia
 
           
ANTOINE, PÈRE (1748-1829)
Guardar como Pdf Guardar como Pdf
Imprimir Imprimir
Enviar este enlace por e-mail a un amigo Enviar este enlace por e-mail a un amigo
Ver más Biografías Ver más Biografías
 

Père Antoine, fraile capuchino y párroco de Nueva Orleáns, nació en Sedella, Granada, España, el 18 de noviembre de 1748 y murió en Nueva Orleáns el 19 de enero de 1829.

Père Antoine
Era hijo de Pedro Mareno y Ana de Arze, siendo bautizado con el nombre de Francisco Ildefonso Mareno. Fue ordenado sacerdote por el obispo de Guadix en el convento de los capuchinos en Granada el 21 de diciembre de 1771, yendo a la misión en Louisiana en 1780 y siendo vicario auxiliar en 1787. Ya en ese año el gobernador Miro sospechó que Père Antoine tenía el propósito de instituir la Inquisición en Louisiana, medida que suscitaría la hostilidad de los habitantes franceses de la provincia e interferiría en la inmigración. La fricción ya se había producido entre Père Antoine y el obispo Cyril y en 1790 alcanzó tal nivel que hizo aconsejable que regresara a su monasterio en España. El gobernador Miro acordó suplir lo necesario para el embarque y el 28 de agosto de 1790 notificó al fraile que todo estaba dispuesto para su partida. Pero Antoine se negó a zarpar y no sólo esgrimió una orden real de diciembre previo nombrándole oficial supremo de la Inquisición de Cartagena en Louisiana sino que demandó al gobernador que le proporcionara tropas 'en cualquier hora de la noche' para llevar a cabo su orden. Al día siguiente realizó esta exigencia en términos aún más conminatorios, lo que produjo una crisis que desembocó en que el fraile tenía que regresar inmediatamente a España por 'razones canónicas.' 'En una tormentosa noche fue encadenado y enviado.'

Tras regresar a España desapareció durante cinco años, pero en agosto de 1795 reapareció portando el título de predicador honorario de su Majestad, siendo reinstalado en su parroquia de Nueva Orleáns por orden del rey. Durante la confusión tras la rápida transferencia de Louisiana primero a Francia y luego a Estados Unidos, Antoine fue acusado con frecuencia de intrigas políticas y eclesiásticas. Las acusaciones fueron creídas por el arzobispo Carroll de Maryland, quien estaba al cargo de Nueva Orleáns, del secretario de Estado Madison y del gobernador Clairborne. Pero la jurisdicción de Carroll sobre Nueva Orleáns, aunque fue después confirmada, era en ese tiempo dudosa y la legalidad de sus disposiciones pudo ser sinceramente cuestionada por Antoine. El fraile era evidentemente un hombre fogoso, poco dispuesto a la concordia. Parece que consideraba el bienestar de su propia parroquia más que la armonía con sus colegas eclesiásticos. En 1805 surgió una disputa entre él y el reverendo Patrick Walsh, vicario general de Louisiana, quien suspendió al fraile de sus cargos y señaló al convento de las monjas ursulinas como único lugar en la parroquia donde los sacramentos podían administrarse. Antoine desafió la autoridad de Walsh y afirmó que la iglesia era propiedad de los ciudadanos de Nueva Orleáns, celebrando los católicos de la ciudad una reunión que eligió un grupo de responsables que a su vez escogió a Père Antoine como párroco. Antoine además apeló al rey de España, quien respaldó sus pretensiones. Tras la muerte de Walsh sus sucesores continuaron atacando al fraile, pero Antoine mantuvo su posición. Desde 1813 a 1816 ejerció como agente político secreto del gobierno español, comunicando a su departamento de guerra sobre varias conspiraciones filibusteras contra México.

Si en esas actividades políticas y eclesiásticas Antoine fue innecesariamente enérgico, el registro de sus relaciones con sus parroquianos muestra una total devoción y generosidad. Cuando en 1819, con su posición definitivamente establecida, Du Bourg le ofreció el obispado de Nueva Orleáns, modestamente declinó por causa de la edad e incapacidad. Continuó llevando una vida de pobreza en una pequeña choza de madera en la parte trasera de la iglesia. Durante las frecuentes epidemias de fiebre amarilla siempre se quedó en la ciudad y ministró a los enfermos. Dedicó al cuidado de los pobres todos los donativos que recibió de los 3.500 matrimonios que ofició. En 1816 estableció una confraternidad para enseñar a los negros la fe católica. Su funeral en 1829 fue más ocasión de triunfo que de tristeza, pues las cámaras legislativas, de acuerdo con el sentimiento público, aplazaron sus sesiones y asistieron al entierro. Los tribunales suspendieron sus sesiones y los jueces se unieron a la comitiva. A los masones de todas las logias se les pidió que se unieran a la marcha y una nota especial se expidió a los miembros de la logia L'Etoile Polaire para que tomaran parte. La palmera que daba sombra a la cabaña en la que Antoine vivió y murió se convirtió, en memoria del fraile, en un famoso emblema de Nueva Orleáns.

© No se permite la reproducción o copia de este material sin la autorización expresa del autor. Es propiedad de Iglesia Evangélica Pueblo Nuevo
Iglesia Evangélica Pueblo Nuevo c/ Villacarlos, 14 28032 - Madrid
info@iglesiapueblonuevo.es - Horario de culto: Domingo 11 horas
Inscrita en el Ministerio de Justicia con el número 015638